Amor y voluntad, contra la violencia y la apatÃa en la sociedad actual |
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| Autor: |
Rollo May (*) |
| CategorÃa: |
Literatura |
| SubcategorÃa: |
Ensayos |
| Ubicación: |
ARGENTINA - BUENOS AIRES
Palermo - C.P 1425 |
Plazo de préstamo en dÃas: 30
Modo de intercambio:
A Coordinar |
| Publicado por: |
mcapodistrias
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| Puntaje del usuario:
Neutro
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Publicado |
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Puedes pedir hasta dos libros a la vez
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| Descripción: La utilización de términos como amor y voluntad, que se han hecho tan subjetivos por el uso y el abuso que se les ha dado, esto, ha hecho que pierdan el sentido real de su significaco.
Rollo May ha profundizado en el análisis de estos conceptos haciendo aportaciones importantes que ayudan a recuperar el sentido real de dichos conceptos. A continuación, se vierten los conceptos relevantes que plantea en su libro.
Tan contradictorio se ha hecho el concepto del amor que algunos de los que estudian la vida de la familia llegaron a la conclusión de que el "amor" es sencillamente el nombre que dan los miembros más podeosos de la familia a la manera de controlar a los demás miembros, lo cual hace sostener que el amor es un encubridor de la violencia. En nombre del amor se manipula, se explota y se domina la situación.
Lo anterior provoca sÃntomas esquizoides donde aÃsla, evita las relaciones Ãntimas y pierde la capacidad de sentir, la disyuntiva que plantea Storr en este sentido, consiste en que si esos hombres considerados psicopatológicos se hubieran "curado" no tendrÃamos sus creaciones, de modo que hay que admitir que el estado esquizoide puede ser una manera constructiva de afrotar situaciones difÃciles; menciona que mientras unas culturas empujan a laspersonas con conflictos a ser creativas, otras, entre ellas la nuestra, empujan a la gente a hacerse más desapegada y mecánica.
Plantea que las representaciones de las luchas que libramos, los hombres de cualquier siglo y de cualquier raza tratando de encontrar nuestra identidad, procurando afirmar nuestro ser con todas las fuerzas de que disponemos, tienen salidas en el amor y en la creación por un lado y en la destrucción por el otro.
El neurótico o la persona que sufre transtornos del carácter es aquella cuyos problemas son tan graves que no puede resolverlos viviéndolos en los marcos normales de la cultura como el trabajo, la educación y la religión. En esta situación el neurótico no puede o no quiere ajustarse a la sociedad.
Lo anterior puede deberse a uno o a los dos elementos siguientes:
1) Ciertas experiencias traumáticas o desdichadas que los han hecho más sensibles que el término medio de las personas y menos capaz de vivir y vérselas con la sociedad; 2) Una persona puede poseer un potencial y una originalidad mayores en lo tocante a expresión, de modo que cuando ésta se ve trabada el individuo se enferma.
Los problemas neuróticos son el lenguaje del inconsciente que aflora a la consciencia social. Los artistas y los enfermos psicopatológicos reflejan en sus actos y sus conflictos, lo que posteriormente estallará en todas partes de la sociedad, ya que los problemas psicológicos son el producto de los cambios en la sociedad.
Si la apatÃa o ausencia de afectos es el estado de ánimo dominante en nuestros dÃas, podemos comprender en un nivel más profundo porqué el amor y la voluntad se han hecho tan difÃciles.
En este sentido, amor no es dominio sobre los demás, es un estado de deseo que supone voluntad, no puede haber voluntad sin deseo, retoma la tesis de William Lynch quien plantea que no es el deseo lo que causa la enfermedad, sino la falta de él.
La falta de voluntad es mucho más que un mero problema ético; el hombre moderno tiene a menudo la convicción de que aún cuando ejercita su voluntad -o cualquier ilisión que pasara por ella- sus actos de cualquier manera no redundarÃan en ningún bien. Esta experiencia Ãntima de impotencia, esta contradicción de la voluntad, es lo que constituye el problema.
Por esta razón, la cuestión esta en acrecentar la capacidad de la persona para desear, ya que todo deseo es un acto creativo que lleva a la persona a que pueda sentir y declarar con fuerza "deso esto o aquello", esto traslada el conflicto desde un plano inarticulado, a un plano abierto donde se da un juego imaginativo con la posibilidad de que se realice el acto volitivo. |
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| Bitacora del libro |
| El día 19/05/2010 06:20:47 realizó un pedido para este libro |
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La utilización de términos como amor y voluntad, que se han hecho tan subjetivos por el uso y el abuso que se les ha dado, esto, ha hecho que pierdan el sentido real de su significaco.
Rollo May ha profundizado en el análisis de estos conceptos haciendo aportaciones importantes que ayudan a recuperar el sentido real de dichos conceptos. A continuación, se vierten los conceptos relevantes que plantea en su libro.
Tan contradictorio se ha hecho el concepto del amor que algunos de los que estudian la vida de la familia llegaron a la conclusión de que el "amor" es sencillamente el nombre que dan los miembros más podeosos de la familia a la manera de controlar a los demás miembros, lo cual hace sostener que el amor es un encubridor de la violencia. En nombre del amor se manipula, se explota y se domina la situación.
Lo anterior provoca sÃntomas esquizoides donde aÃsla, evita las relaciones Ãntimas y pierde la capacidad de sentir, la disyuntiva que plantea Storr en este sentido, consiste en que si esos hombres considerados psicopatológicos se hubieran "curado" no tendrÃamos sus creaciones, de modo que hay que admitir que el estado esquizoide puede ser una manera constructiva de afrotar situaciones difÃciles; menciona que mientras unas culturas empujan a laspersonas con conflictos a ser creativas, otras, entre ellas la nuestra, empujan a la gente a hacerse más desapegada y mecánica.
Plantea que las representaciones de las luchas que libramos, los hombres de cualquier siglo y de cualquier raza tratando de encontrar nuestra identidad, procurando afirmar nuestro ser con todas las fuerzas de que disponemos, tienen salidas en el amor y en la creación por un lado y en la destrucción por el otro.
El neurótico o la persona que sufre transtornos del carácter es aquella cuyos problemas son tan graves que no puede resolverlos viviéndolos en los marcos normales de la cultura como el trabajo, la educación y la religión. En esta situación el neurótico no puede o no quiere ajustarse a la sociedad.
Lo anterior puede deberse a uno o a los dos elementos siguientes:
1) Ciertas experiencias traumáticas o desdichadas que los han hecho más sensibles que el término medio de las personas y menos capaz de vivir y vérselas con la sociedad; 2) Una persona puede poseer un potencial y una originalidad mayores en lo tocante a expresión, de modo que cuando ésta se ve trabada el individuo se enferma.
Los problemas neuróticos son el lenguaje del inconsciente que aflora a la consciencia social. Los artistas y los enfermos psicopatológicos reflejan en sus actos y sus conflictos, lo que posteriormente estallará en todas partes de la sociedad, ya que los problemas psicológicos son el producto de los cambios en la sociedad.
Si la apatÃa o ausencia de afectos es el estado de ánimo dominante en nuestros dÃas, podemos comprender en un nivel más profundo porqué el amor y la voluntad se han hecho tan difÃciles.
En este sentido, amor no es dominio sobre los demás, es un estado de deseo que supone voluntad, no puede haber voluntad sin deseo, retoma la tesis de William Lynch quien plantea que no es el deseo lo que causa la enfermedad, sino la falta de él.
La falta de voluntad es mucho más que un mero problema ético; el hombre moderno tiene a menudo la convicción de que aún cuando ejercita su voluntad -o cualquier ilisión que pasara por ella- sus actos de cualquier manera no redundarÃan en ningún bien. Esta experiencia Ãntima de impotencia, esta contradicción de la voluntad, es lo que constituye el problema.
Por esta razón, la cuestión esta en acrecentar la capacidad de la persona para desear, ya que todo deseo es un acto creativo que lleva a la persona a que pueda sentir y declarar con fuerza "deso esto o aquello", esto traslada el conflicto desde un plano inarticulado, a un plano abierto donde se da un juego imaginativo con la posibilidad de que se realice el acto volitivo.
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